La banca Lehman Brothers no supo predecir su quiebra, la mayor de la historia, pero si se atrevieron a predecir el clima que habría en el año 2.100.
Según cuenta Antón Uriarte en su blog CO2: "El año pasado Lehman Brothers publicó un largo y aparatoso informe sobre el Cambio Climático en el que, asesorado por James Hansen, predicaba sobre la descarbonización, con la vista puesta en que sus inversores siguieran obteniendo pingües beneficios derivados del timo de Kioto y del apoyo de las ingentes subvenciones públicas. Todo ello, además, con el aplauso de los coros de políticos, medios de comunicación y ecologistas."
A veces lo que leemos y vemos sobre el calentamiento de la tierra suena a auténtico pitorreo.
martes, 16 de septiembre de 2008
CAMBIO CLIMÁTICO Y CRISIS ECONÓMICA
lunes, 9 de junio de 2008
NO HAY CALENTAMIENTO GLOBAL, DE HECHO LA TIERRA SE ESTÁ ENFRIANDO.
J. Scott Armstrong, cofundador del 'Journal of Forecasting'; climaescéptico
"No hay calentamiento global: de hecho, la Tierra se enfría"
LLUÍS AMIGUET - 09/06/2008
Tengo 71 años y sigo investigando en la Wharton School. Tengo dos hijos y dos nietos. Soy uno de los fundadores de las ciencias de la predicción: el cambio climático es pura entelequia. Los políticos inventan y utilizan quimeras para aumentar su poder. Dios no me interesa
¿Que se funden los glaciares?
¿Que se derrite el Polo Norte?
¿Que sube la temperatura global por culpa del CO 2 y el efecto invernadero...?
Gastamos miles de millones en evitarlo.
Pues es falso. Una falsedad interesada, porque miles de burócratas y políticos viven de convencernos de que el mundo está en peligro y de que los necesitamos a ellos y sus sueldos para salvarnos.
-Que sea falso sólo lo dice usted.
Compruébelo: no existe ninguna evidencia sólida de que la Tierra se calienta.
En realidad, la temperatura del planeta está enfriándose desde 1998, como sí ha demostrado el científico Robert Carter y suscriben Christopher Monckton y otros escépticos.
-Son sólo dos opiniones frente al consenso planetario: a la ONU, la UE, la ciencia.
En la declaración de Manhattan fuimos más de 500 los científicos que rechazamos la histeria pública respecto al clima, que carece de evidencia sólida en la que apoyarse, y Arthur Robinson ha logrado ya 31.000 firmas de otros tantos científicos y técnicos que dudan del tan cacareado calentamiento.
-Es otro punto de vista, simplemente.
Le daré hechos demostrados: en la Antártida hay más hielo ahora que en el último siglo, el CO2 no sobra en la atmósfera y he probado para el gobierno de Alaska que la población de osos polares está, en realidad..., ¡aumentando!
-Yo he subido al Aneto y el glaciar está desapareciendo, como los de los Alpes.
Son fenómenos regionales. Hay ciclos en una determinada región del mundo en que suben las temperaturas y, simultáneamente, en otras regiones se da otro ciclo en el que están bajando, que es justo lo que está pasando ahora en la Antártida: más fría estos últimos años que nunca. Eso es todo.
-El Informe intergubernamental sobre el cambio climático (IPCC) del 2007, auspiciado por la ONU, predijo aumentos en las temperaturas globales durante los próximos 92 años que pondrían en peligro el ecosistema.
Eso es exactamente lo que puedo cuestionar con propiedad, porque soy experto en predicciones. Y cuestiono el rigor predictivo de ese informe. Es incorrecto: utiliza modelos de predicción, adornados con matemática gratuita, que son meras conjeturas. Lo realmente sorprendente no son sus resultados, sino que todos parezcan aceptarlos sin cuestionarlos y que estén en marcha políticas carísimas e inútiles para hacerles frente.
-Lo dice la ONU: ¿debo creerle a usted?
En realidad, en ese informe de la ONU hay más política que ciencia. Piense que a los tecnócratas y políticos les da poder la existencia de esa supuesta amenaza: poder y presupuesto y más impuestos.
Ahora tome nota: de las 50 referencias del capítulo 8, ninguna tiene solvencia de predicción.
-¿En qué se basa?
Llevo 48 años estudiando ciencias de la predicción y soy cofundador del Journal of Forecasting. Las predicciones pretendidamente científicas del informe son tan acertadas como las que podría hacer cualquiera.
-¿Cuál es la suya?
Me aposté 10.000 dólares con Al Gore - que donaríamos a la ONG elegida por el ganador- a que predecía con más acierto que él las temperaturas de los próximos diez años.
-¿Cuál es su método?
Repetir las temperaturas cada año. Si no sabes la tendencia - y convénzase de que nadie la sabe: ¡quién sabe la temperatura que hará en Barcelona dentro de diez años!-, lo menos arriesgado es repetir la temperatura del año anterior sucesivamente cada año: la oscilación será menor que si utiliza el pronóstico de cualquier modelo de predicción.
-¿Qué dice Al Gore?
No me ha contestado.
-¿Ha visto usted su película?
Cursi, aburrida, ególatra y llena de falsedades.
Yo sólo pido que nadie acepte meras conjeturas como principios sólidos. Los datos que ofrecen las 1.056 páginas del IPCC no proporcionan certezas científicas: auditamos cuidadosamente los procedimientos de predicción y lo único que encontramos fueron meras opiniones... ¡Opiniones! de científicos adornadas con matemáticas gratuitas.
-¿Qué hay de los osos polares?
Es otro ejemplo de cómo el papanatismo y los intereses creados en torno al falso medioambientalismo, que tantas subvenciones y sueldos excelentes procura, no tiene ninguna base científica. El gobierno de Alaska me encargó que auditara la predicción sobre la evolución de la población de osos polares..., ¡y en realidad ha aumentado! Si se derrite el hielo en el que viven... ¿Lo ve? ¡Otra vez está usted prediciendo lo impredecible! ¡Quién sabe si se derretirá o no el hielo del Ártico! Ya le he dicho que el hecho hoy por hoy es que el Antártico se está enfriando año tras año y que cada vez está más helado..., ¡luego no existe ninguna tendencia planetaria al calentamiento!
-¿Qué tendencia planetaria existe?
No lo sé, nadie lo sabe. Es imposible predecirlo. En algunas regiones como el Antártico se enfrían las temperaturas y en otras como el Ártico se calientan. Eso es todo.
-¿Cobra usted de las petroleras?
Hay otros intereses además de las petroleras. Yo sólo he cobrado 3.000 dólares del gobierno de Alaska por demostrar que la población de osos polares es alta respecto a la media histórica.
sábado, 10 de mayo de 2008
EL CAMBIO CLIMÁTICO IDIOTIZA A LOS POLÍTICOS
Según informa el diario "SL ohtuleht" los campesinos estonios tienen que pagar impuestos por la emisión de gases de sus vacas, ya que las autoridades bálticas consideran que el metano que desprenden los rumiantes contamina el medio ambiente. Muchos campesinos ya han recibido la notificación sobre la obligatoriedad de cotizar a la hacienda pública por las emisiones de sus animales.
"La gente está atónita, ya que en ningún otro país de la Unión Europea (UE) se cobra ese impuesto", dijo.
El político opositor se pregunta también cuál es el método utilizado por las autoridades para medir la cantidad de metano que emiten los animales, calcular el impuesto correspondiente y cómo esas cifras figurarán en el presupuesto para este año.
Según los cálculos del ministerio de Medio Ambiente, el Estado estonio podría recaudar unos 500.000 dólares anuales, ya que en este país existen más de 58.000 cabezas de ganado vacuno.
viernes, 2 de mayo de 2008
¿A QUIEN LE INTERESA DIVULGAR QUE LA TIERRA SE ESTÁ CALENTANDO?
viernes, 21 de marzo de 2008
EL TRASVASE DEL EBRO, ELEMENTO INDISPENSABLE PARA MITIGAR EL CAMBIO CLIMÁTICO
El trasvase del Ebro, elemento indispensable para mitigar el cambio climático
20.03.08 -
JOSÉ ALBERTO COMOS GUILLEM
Cuando celebramos el Día Mundial del Agua, debemos recordar que el trasvase del Ebro es una herramienta imprescindible para mitigar y frenar el proceso de desertización que afectará a la región mediterránea como consecuencia del ya incuestionable cambio climático. En la Comunitat Valenciana y en Murcia hay muchísima agricultura que se puede mantener con agua del Ebro y que, por el contrario, no podrá ser regada con agua desalada, debido al elevado coste de la desalación, y al impacto energético de este proceso.En este orden de cosas, cabe destacar que se trata de muchos millones de árboles frutales que frenan la desertización, absorben CO2 y que ya están plantados y crecidos. Y es más, los instrumentos para proveer de los caudales necesarios de agua no deben de ser causantes de aumentar la emisión de CO2 ni de gases de invernadero a la atmósfera, algo que sí ocurre, en cambio, con la desalinización masiva.
Insisto, los impactos ambientales del trasvase del Ebro son mínimos. Este trasvase permitiría la recarga natural de los acuíferos con agua dulce y se obtendrían recursos a un precio mucho más asequible. Y esto es algo que, como ya he dicho, contrasta con los efectos perversos que tiene la macrodesalinización.
El agua es un bien escaso, al que todos tenemos derecho y debemos tener acceso. Y es obligación de los gobiernos proporcionarla y que llegue en buenas condiciones al conjunto de los ciudadanos. En particular, los gobiernos tienen la obligación de viabilizar las transferencias de agua entre cuencas excedentarias y deficitarias. Y la desalinización masiva no es la solución cuando hay fuentes viables de agua dulce.En este sentido, los expertos coinciden en que los vertidos de salmuera causarán daños irreparables en el Mediterráneo. Así, el asesor de la ONU para desarrollo sostenible y recursos hídricos y profesor de Ingeniería Medioambiental de la Universidad de Puerto Rico, Emilio Colón, advierte de que si no se remedia, "la macrodesalinización convertirá al mar Mediterráneo en mar muerto", debido al ritmo de construcción de plantas desalinizadoras, ya que el ecosistema del mediterráneo es muy frágil a cualquier impacto externo porque es un espacio cerrado donde no hay corrientes como en los océanos.Por si fuera poco, estos vertidos aumentarán la salinidad del agua del mar y, por tanto, su densidad, lo que tendrá un impacto de consecuencias imprevisibles en el microclima de la región, al contribuir a una disminución de las escasas lluvias que se registran en la Comunitat Valenciana. Y es que en momentos como el actual, en que comenzamos a notar ya los efectos del calentamiento global sobre éste nuestro planeta Tierra, se hace también más evidente la necesidad de llevar a cabo una política hídrica eficaz, eficiente y en la que predominen valores como la solidaridad entre los pueblos y las regiones.Por esta razón, ahora es más necesario que nunca llevar a cabo una gestión eficaz del agua como garantía de un recurso tan estratégico como vital para nuestro progreso y desarrollo. Y esta gestión eficaz de los recursos hídricos pasa, precisamente, por la conjugación de los diferentes recursos, lo que incluye, necesariamente, los trasvases.Es decir, son imprescindibles instrumentos de planificación hidrológica como la depuración de aguas residuales, la reutilización de las mismas, el abastecimiento de aguas subterráneas, la modernización de regadíos, la desalinización en determinados puntos de la costa y, por supuesto, y como vengo diciendo, trasvases como el del Ebro. Porque la cuestión que muchos nos planteamos es bien sencilla: ¿por qué no utilizar todos los instrumentos que la ciencia y la tecnología nos ofrecen sin tener que descartar ninguno?. Seguro que muchos ciudadanos se hacen la misma pregunta, pero la respuesta está en manos del Gobierno.Es de sentido común que, a mayor número de instrumentos, incluido el trasvase del Ebro, mayor será la confiabilidad del recurso agua. Porque, a diferencia de lo que muchos podrían pensar, los trasvases no están contraindicados con el cambio climático. Antes bien lo contrario: el cambio climático obliga a los trasvases.
Y ésta no es sólo mi opinión, sino la de expertos de renombre internacional.Un ejemplo lo encontramos en el catedrático de Análisis Geográfico y director del Laboratorio de Climatología de la Universidad Jaume I de Castellón, José Quereda. El profesor Quereda coordina un estudio sobre la incidencia del cambio climático en la Comunitat, concretamente sobre las cuencas del Júcar y del Segura, y en el mismo se recoge que el incremento de temperatura previsto para la Comunitat en los modelos establecidos hace prever una disminución de los recursos hídricos en las cuencas de estos ríos valencianos de entre un 25% y un 40%.Se trata, por tanto, de un escenario de gran severidad que va a situar el problema del agua en el centro de todas nuestras preocupaciones inmediatas.
Todas las estrategias de adaptación y mitigación van a ser necesarias, reitero. Y en el centro de las mismas, y con un total respeto al medio ambiente, deben situarse las conexiones intercuencas, como complemento de los recursos hídricos alternativos proporcionados por la depuración, la desalación y una gestión eficaz del consumo, vuelvo a insistir.
Es también de la misma opinión el catedrático de Ciencias Ambientales y profesor de la Universidad de Princeton, el venezolano Ignacio Rodríguez-Iturbe, galardonado en 2002 con el Stockholm Water Prize, considerado el Premio Nobel del Agua. Según Rodríguez-Iturbe, "precisamente, el cambio climático obliga al trasvase del Ebro", ya que "el agua será un bien cada vez más escaso en la Comunitat Valenciana y la desalinización no es respuesta suficiente", añade el catedrático.
Este experto, al igual que muchos otros, afirma que las desalinizadoras aportan menos cantidad de agua, tienen un coste energético mucho mayor que los trasvases y una vida útil mucho menor. "La desalinización masiva no se lleva bien con el protocolo de Kioto", sentencia en este sentido Rodríguez-Iturbe.
Respecto al impacto ambiental que supuestamente ocasionaría el trasvase del Ebro, otro experto de reconocidísimo prestigio internacional, el profesor y catedrático de Ingeniería ecológica de la Universidad de California-Berkeley, Alex Horne, destaca que esta transferencia posibilitaría la recuperación del Delta del Ebro y generaría repercusiones positivas con mínimos impactos ambientales.Sobre este asunto, Alex Horne, afirma que "la posibilidad histórica de hacer un trasvase del Ebro generaría un gran beneficio para España en su conjunto, porque no sólo permitiría trasvasar agua a una zona deficitaria, sino que posibilitaría hacer una restauración de alto nivel y dejaría en óptimas condiciones la zona del delta". Es decir, como dicen los sociólogos 'suma cero'. Esto es, ganamos todos con el trasvase del Ebro.
Porque, en definitiva, cuando hablamos de trasvases, como si lo hacemos de cualquier otro recurso de abastecimiento, se trata de acciones solidarias, en este caso en materia hídrica, y entre regiones hermanas, desde una cuenca excedentaria a otra que es deficitaria.
Por todo ello, debemos tener presente el cambio climático y la necesidad de ahorrar y gestionar eficazmente los recursos hídricos de los que todavía disponemos. No debemos olvidar nunca que en el ahorro del recurso agua somos líderes y punteros desde hace siglos. No en vano, las cifras de modernización de riego localizado en la Comunitat nos sitúan al nivel de cotas de modernización alcanzadas en California o Israel, por poner algún ejemplo.
En definitiva, las desalinizadoras no son suficiente y el cambio climático, que es cada vez más evidente, y contra el cual debemos luchar, obliga a realizar el trasvase del Ebro. Agua es progreso. (Las Provincias).
miércoles, 19 de marzo de 2008
DOS APUNTES SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO (PARA VARIAR DE TEMA)
Me entero (aquí) que a 1,66 millones de chinos se les ha caído la casa por las nevadas de estos meses. Me entero también (aquí) que más de 8.000 gacelas tibetanas se han muerto de frío.
posted by Antón Uriarte @ 2:32 AM
17.03.08
(Agencias / PD).- El consumo de carne puede ser sabroso y nutritivo, pero no sale gratis al miedo ambiente. No hace tanto tiempo la ternera era un bien de lujo, asequible para unos pocos, pero hoy en día es un producto abundante en la cesta de la compra. La ecuación es sencilla: cuánto más ricos somos más carne comemos. Pero también más recursos se necesitan, por lo que el impacto ambiental aumenta.
«La producción intensiva de carne contamina aguas, genera residuos químicos, gases peligrosos procedentes del estiércol (óxido nitroso) y del sistema digestivo (metano), además de amoniaco que contribuye a la lluvia ácida», enumeró el biólogo, que exigió a los países industrializados formas de producción más sostenibles.
El primero en encender las alarmas fue el Gobierno neozelandés.La gran cabaña de rumiantes que tiene el país (más de 50 millones) genera el 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero, lo que está impidiendo cumplir los objetivos de Kyoto. Así, en un territorio de tan sólo cuatro millones de habitantes, con una asentada conciencia ecológica, cada vaca emite 90 kilos de metano al año (un gas 23 veces más peligroso que el CO2), lo que supone la misma polución que se genera al quemar 120 litros de gasolina.
Otros impactos de la explotación ganadera son los excrementos líquidos y sólidos, con un poder contaminante cien veces superior al de las aguas residuales urbanas; el uso del transporte para trasladar animales; la acumulación de pesticidas y fertilizantes, y la introducción de cultivos modificados genéticamente, como es el caso de la soja, que en un 90% se destina a la alimentación animal.



